viernes, 3 de junio de 2016

Saberes circulando I



 Abordar contenidos mediante diversos niveles de profundización es tarea inherente a la didáctica multigrado propia del medio rural.
Con la introducción del ganado en nuestro territorio comienza a conformarse una actividad carcaterística en torno a él: la vaquería.
Una vez caracterizada en clase; la consigna es para los niveles superiores escoger el género narrativo para recrear las peripecias de bucaneros, bandeirantes, accioneros y troperos en ella.
Emanuel de sexto año relata entonces el enfrentamiento entre un grupo de bandeirantes  y un accionero, el que, munido de su permiso les hace caer sobre sí, el peso de su ilegalidad.
_¡Que vayamos contra la ley, no quiere decir que seamos delincuentes!- respondieron los bandeirantes ante la voz de alto del accionero...escribía Emanuel.  ¿Para por lo menos detenernos a reflexionar, verdad?
Por su parte, Alvaro de cuatro años hizo lo propio y recreó la vaquería dibujando a la perfección las herramientas propias en este tipo de actividad. ¡Excelente Alvaro!

El contrabando visto por un niño de Sexto año

La vaquería vista por un niño de cuatro años



Para participar en las vaquerías  se reclutaban –como no podía ser de otra manerahombres fuertes, diestros, decididos y con espíritu de aventura


Semejante travesía, erizada de peligros (perros cimarrones, indígenas, las propias estampidas y los ríos más caudalosos), comenzó a forjar la leyenda oral y luego escrita de estos verdaderos centauros, diestros en el manejo del cuchillo, su herramienta-arma predilecta y acostumbrados a sortear todo tipo de obstáculo.

Nacería así, el prototipo del “gaucho”, paradigma de la audacia, el coraje y la vida semi-salvaje, nómade de nuestra campaña.




No hay comentarios:

Publicar un comentario