lunes, 18 de abril de 2016

Dar cuenta del proceso



La elecciòn de la temàtica de nuestro museo no fue azarosa. A medida que fuimos recolectando piezas, fuimos comprendiendo que entre ellas se hablaba un lenguaje en comùn: el campo. Muchos de nosotros, nos coordinamos para no repetir objetos que tenìamos en nuestros hogares como valor simbòlico de nuestras familias. Y fuimos entendiendo que para ellas y para nosotros esos objetos arrojaban pistas, dibujaban costumbres, creencias, formas de actuar propias de nuestro contexto, pero seguros de que esto no fue casualidad, se fue conformando el nombre que llevarìa nuestro museo: De la Tradiciòn.
Tradiciòn porque gracias a ella, las generaciones que nos anteceden nos dejaron el regalo de conservar nuestra identidad, pero a la vez de tener la posibilidad de cambiarla en el presente, tal como sucede con todas las tradiciones sean èstas en la ciudad o en el campo. Tradiciòn porque gracias a su vigencia cobran significancia las pràcticas propias de nuestra ruralidad, tradiciòn porque hoy podemos aprender del pasado a travès de ella...
Papelògrafo aùlico

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